En Miel Sierraflor tenemos muy claro que para controlar al parásito varroa en nuestras colmenas, lo primero que tenemos que hacer es conocer a fondo el comportamiento de este ácaro tan dañino, lo es tanto que llega a matar las colmenas ( de un colmenar de 100 colmenas con suerte puede quedar una viva).

Qué es varroa
En Sierraflor sabemos que al ácaro varroa le gusta mucho más meterse dentro de la cría de zángano que en la de obrera por dos razones:
- el zángano tarda 24 días en nacer desde que es un huevo y a la obrera le cuesta 21 días (como los pollitos de las gallinas), en cada celda de cría se meten un macho y 3 hembras de varroa, en la obrera apenas le da tiempo a fecundar a una hembra, en la cría de zángano fecunda a las tres.
- el zángano es más gordito por tanto tiene más materia grasa para comer.
Cómo combatir la varroa
Sabiendo esto, descubrimos la forma de combatir la varroa: en todas nuestras colmenas tenemos 2 panales zanganeros a propósito, y los tenemos situados dentro de la colmena de forma estratégica para que a las varroas les resulte fácil encontrar una cría de zángano donde meterse.

Entonces, cada 20 días vamos y quitamos toda la cría de zángano de las colmenas, la echamos a un bidón y éste al contenedor de la basura. Al quitar la cría de zángano antes de nacer también nos llevamos el 98% de las varroas que hay en la colmena, y así conseguimos tener siempre una infestación muy baja con lo que la colmena sigue su curso arreglo de las floraciones que tiene a su alcance, a costa de la cría de zángano mantenemos la colmena fuerte y productiva, no deja de ser una forma de bienestar animal.
No utilizamos productos químicos para matar varroas porque esto lo que hace es contaminar los productos que salen de las colmenas (miel, polen , jalea real, pan de abejas, cera, propóleos), puedo enseñar los análisis que hacemos de cada lote de producto que cosechamos y así demostrar que no utilizamos químicos porque los análisis salen como si fueran ecológicos.
Los químicos tienen otras desventajas: la varroa crea resistencias a esos químicos y eso obliga a subir las dosis con lo que hacen más daños a las abejas que a las varroas por eso la productividad es tan baja porque las colmenas están despobladas y no son capaces de llenar la colmena.

Las abejas no se mueren por la contaminación ambiental, ni siquiera por la profusión de fitosanitarios en la agricultura, las abejas se mueren por la varroa y por los químicos que se usan contra ella.
El plan que utilizamos en Sierraflor de quitar la cría de zánganos es más trabajoso pero nos ahorramos un dineral en químicos, tenemos las colmenas fuertes y productivas y encima cosechamos productos sin residuos de plaguicidas.
Todo aquel que esté preocupado por la mortandad de las abejas lo único que puede hacer es exigir a su apicultor proveedor que cambie los químicos por la quita de cría de zángano.
Así conseguiremos que más apicultores cambien el sistema de control de la varroa y dejará de ser noticia la mortandad de las abejas.