Indicaciones:
Desgaste de huesos.
Disminuye el colesterol.
Crecimiento físico e intelectual de los niños.
Refuerza y aumenta las defensas (preventivo contra gripes, catarros, resfriados).
Circulación de la sangre (tensión alta, varices, etc.
Anemia (aumenta los glóbulos rojos).
Hemorroides.
Próstata
Alcoholismo.
Caída del cabello.
Fragilidad y manchas en las uñas.
Artrosis y reumas.
Embarazadas y lactantes (tiene mucho calcio).
Estreñimiento.
Para la astenia y anorexia.
Para los diabéticos (reduce el nivel de azúcar en la sangre).
Esfuerzos físicos fuertes o intensos.
Como y cuando tomarlo:
La regularidad y continuidad son importantísimos para obtener buenos resultados.
Las dosis mínimas sería una cucharada sopera colmada al día, si quiere más no hay problema. Se puede tomar directo a la boca masticándolo o disuelto en líquidos no muy calientes, mejor cuando el estómago está trabajando.
Se recomienda tenerlo en lugar fresco y seco y en tarros que cierren herméticamente pues el polen absorbe la humedad del ambiente y si se humedece le atacan hongos empeorando el sabor y perdiendo propiedades, si ocurre esto mejor tirarlo.
Tomando polen se encontrarán mas animado, optimista, eufórico, con más capacidad de trabajo, mas apetencia sexual, mejor forma física y estado mental.


