Se cosecha a finales de agosto en la Serranía Alta de Cuenca, en Tragacete, donde nacen el río Cuervo y el río Júcar.
Es una miel suave, pero con el sabor y el aroma característicos, con un toque similar a la colonia de lavanda. Es intensa, pero a la vez suave.
Es cruda porque no se ha calentado nunca y se puede presentar tanto cristalizada como líquida.
Es gourmet porque todos los parámetros que se miden en cuanto a calidad dan valores máximos (humedad, densidad, polínico, actividad diastásica, relación glucosa-fructosa, HMF), y esto sucede porque la climatología fue favorable durante la floración.


